A vos quiero quererte bien

Fuente de imagen

Ya me había pasado una vez.

No había hecho las cosas bien.

Esperé de más. Y me quise menos. Estropeé todo, creyendo que esa era la forma correcta.

Y me había olvidado del mayor detalle de todos: la otra persona tenía su libertad de elegir estar o no conmigo.

Fue por eso que cuando decidió marcharse, yo no lograba comprenderlo. ¿Por qué? ¿En dónde había errado? ¿Cómo fue que alguien tan imprescindible en mi vida, me borrara así como así?

Fue difícil, duro. Y con el tiempo, entendí que necesario.

Sigo aprendiendo a quererme. Ya sé mejor qué merezco y qué no.

Sé cuánto dar: en qué medida e intensidad.

Sé que no tengo que esperar a que hagas lo mismo.

Sé que amar no es atar. Es compartir, crecer con el otro. Entender defectos. Buscar soluciones. Trabajar en equipo y no echarse uno todo al hombro. Valorar el tiempo que se nos comparte, sabiendo que en cualquier momento puede echarse a volar.

Que a veces lo mejor que le puede pasar al otro es marcharse. Y que está bien.

Y sí.

Tuve que llorar, desvelarme, escuchar las mismas canciones tristes una y otra vez para llegar a vos con todo esto aprendido.

Y si vos sos la recompensa por sobrevivir todos estos días grises de pie, creeme que valió la pena.

Juego de Palabras

Comentarios